Las palabras no cesan. ¿Un mensaje?, ¿una frase?, ¿una carta? ¿Cómo vas a preferir esta vez?
Deberías saber que ya nada funciona, hace mucho que he tirado mi afecto al olvido. Deberías darte cuenta, bastaba con ser sincero y decir: Soy un caballero, lo de hoy ya no lo recordaré mañana. ¿Hubiera sido bonito, no? Yo sabiendo a que me atenía y tú disfrutando de tu propósito, y lo sé, suena tan, tan despechado. Sin embargo, te lo pregunto: ¿Cuánto de nosotros no lo ha sido?
Una noche más. Tu. Yo. ¿Algún día? Quizás, algún día.
Es incierta la melancolía en este instante, se ha escapado de mi. Ha huido con todo lo que tenía.
Vengo a darte
los besos más húmedos
en esta magna y oscura noche,
para que sientas lo que yo.
He venido, además, a
brindarte el calor de mis brazos,
y proteger a tu alma,
si es necesario.
Ya no más soledad,
pues mi lucha está allí
y es contigo.
Vengo a darte todo de mi,
por una noche,
por una temporada,
y si se nos permite,
hasta donde nuestras almas
sean capaces de soportar.
(Fuente: al-infinito-y-mas-alla-contigo, vía fragildeporcelana)
(Fuente: camiiilaa, vía fragildeporcelana)
(Fuente: ferrrrrrrrrrr, vía pieesnegro0s)
(Fuente: v-o-d-k-a-con-j-u-g-o, vía i-miss-seeing-you-smile)